Sarcopenia en ancianos: Causas, síntomas y tratamiento

La sarcopenia es un trastorno musculoesquelético debilitante muy frecuente en personas mayores. Provoca pérdida de fuerza y masa muscular. Por tanto, puede impedir o dificultar las actividades de la vida diaria. Le resumimos los puntos más importantes que debe conocer para manejar, tratar y prevenir el síndrome sarcopénico.

→ ¿Qué es la sarcopenia en el adulto mayor? Definiciones

La sarcopenia es la pérdida de masa y función del músculo esquelético.

  • El European Working Group on Sarcopenia in Older People (Grupo de Trabajo Europeo sobre Sarcopenia en Personas Mayores) describió la sarcopenia como “un síndrome caracterizado por la pérdida progresiva y generalizada de la masa y la fuerza del músculo esquelético con un riesgo de resultados adversos como discapacidad física, mala calidad de vida y muerte“.
  • Correa-de-Araujo y Hadley definieron la sarcopenia como un “déficit de la función del músculo esquelético“.
  • Marzetti et al. propusieron el concepto fisiopatológico de “insuficiencia muscular“.

→ ¿Cuáles son las causas de la sarcopenia?

Las causas principales de la sarcopenia son dos:

  1. El proceso de envejecimiento (sarcopenia primaria).
  2. La presencia de una enfermedad o tratamientos con ciertos medicamentos (sarcopenia secundaria).

Si bien la sarcopenia secundaria se basa en el diagnóstico y el tratamiento de la causa subyacente, la sarcopenia primaria ha sido más difícil de caracterizar.

→ Sarcopenia: Epidemiología

Los estudios epidemiológicos mostraron que desde la segunda hasta la octava década de la vida, el cuerpo entero y la masa magra apendicular esquelética (que es la suma de la masa magra de las piernas y los brazos) disminuyen aproximadamente un 20% en hombres y un 30% en mujeres.

  • La sarcopenia prevalece en adultos mayores, especialmente en mujeres.
  • Presenta variaciones sustanciales según la edad y el área geográfica.

Una revisión sistemática de 2014 informó los siguientes datos de prevalencia de sarcopenia en diferentes entornos de atención médica:

  • 1% – 29% en la población general.
  • 10% en atención hospitalaria de emergencia.
  • 14% – 33% la atención sanitaria a largo plazo.

→ Sarcopenia: Fisiopatología

Desde una perspectiva fisiopatológica, la sarcopenia puede considerarse una falla orgánica, que puede desarrollarse:

  • De forma crónica. Es lo más frecuente.
  • De forma aguda. Por ejemplo, durante la inmovilización. Resulta de una combinación de adaptaciones neuronales y musculares.

Las primeras adaptaciones consisten en procesos neuropáticos que conducen a la denervación de la unidad motora y la pérdida preferencial de unidades motoras rápidas.

Las últimas adaptaciones consisten en una pérdida de masa muscular que se debe a una disminución en el número de fibras musculares (hipoplasia) y el tamaño (atrofia), que afecta particularmente a las fibras tipo 2 (que son más vulnerables a la atrofia que las fibras tipo 1).

Dada la pérdida preferencial antes mencionada de unidades motoras rápidas (que contienen fibras rápidas de tipo 2), las adaptaciones musculares también podrían implicar una transición rápida a lenta de los tipos de fibra (es decir, un cambio de la expresión de la isoformas de cadena de miosina pesada (MHC) hacia la fenotipo más lento).

Las isoformas de cadena de miosina pesada (MHC) son las principales proteínas contráctiles del músculo esquelético que determinan sus propiedades funcionales como:

  • Velocidad de contracción.
  • Potencia.
  • Velocidad de desarrollo de la fuerza.
  • Eficiencia mecánica.

Sin embargo, la expresión de MHC también se ve afectada por el nivel de actividad neuromuscular: la falta de ejercicio favorece la expresión de isoformas de MHC rápidas, mientras que la actividad física conduce a una transición de fenotipo de rápido a lento o un cambio hacia el tipo más lento de las fibras rápidas.

Esta variabilidad en las adaptaciones musculares a la actividad física depende del historial y tipo de entrenamiento previo.

Por lo tanto, no existe un fenotipo MHC característico del envejecimiento, ya que es el resultado de la interacción compleja entre los cambios neurodegenerativos relacionados con la edad y el estado de la actividad física, que varía entre las diferentes personas.

→ Sarcopenia: Síntomas y presentación clínica

Los principales signos y síntomas de sarcopenia incluyen:

  • Disminución del tamaño de los músculos.
  • Reducción o pérdida de fuerza muscular.
  • Deterioro del rendimiento neuromuscular.
  • Discapacidad o movilidad reducida.
  • Incapacidad para realizar las actividades domésticas.
  • Mayor riesgo de caídas.
  • Fatiga.
  • Reducción de la calidad de vida.

→ Sarcopenia: Criterios diagnósticos

El European Working Group on Sarcopenia in Older People (Grupo de Trabajo Europeo sobre Sarcopenia en Personas Mayores) propuso en 2010 una definición de sarcopenia basada en la concurrencia de dos criterios:

  1. Baja masa muscular.
  2. Baja función muscular (fuerza o rendimiento disminuidos).

Esta definición se ha actualizado recientemente de la siguiente manera:

  1. La baja fuerza muscular se identifica como una característica clave y un indicador primario de probable sarcopenia.
  2. El diagnóstico de sarcopenia se confirma por la presencia de baja cantidad o calidad muscular.
  3. La detección de bajo rendimiento físico predice resultados adversos, por lo que tales medidas se utilizan para identificar la gravedad de la sarcopenia. Por lo tanto, cuando se detectan poca fuerza muscular, baja cantidad / calidad muscular y bajo rendimiento físico, la sarcopenia se considera grave.

Los siguientes grupos de consenso internacionales están de acuerdo en que el diagnóstico de sarcopenia debería incorporar una determinación de la masa muscular, junto con la evaluación de la fuerza y ​​/ o el rendimiento físico:

  • International Working Group on Sarcopenia (IWGS) (Grupo de Trabajo Internacional sobre Sarcopenia).
  • Society of Sarcopenia (Sociedad de Sarcopenia).
  • Cachexia and Wasting Disorders (SSCWD) (Caquexia y Trastornos de Desgaste).
  • Foundation for the National Institutes of Health Sarcopenia Project (Fundación para el Proyecto de Sarcopenia de los Institutos Nacionales de Salud)
  • Asian Working Group on Sarcopenia (Grupo de Trabajo Asiático sobre Sarcopenia).

Por lo tanto, la disminución en el tamaño y la fuerza muscular y el deterioro del rendimiento neuromuscular deben considerarse como presentaciones clínicas centrales de la sarcopenia: una masa crítica de estos componentes fenotípicos identifica y evalúa la gravedad del síndrome.

→ Síndrome de fragilidad

El síndrome sarcopénico se asemeja a la definición del fenotipo de fragilidad propuesto previamente por Fried et al., que se basa en la concurrencia de tres o más de los siguientes criterios:

  1. Pérdida de peso involuntaria.
  2. Agotamiento.
  3. Debilidad muscular (fuerza de agarre baja).
  4. Velocidad lenta para caminar.
  5. Baja actividad física.

La mayoría de estos criterios son los mismos requeridos para el diagnóstico de sarcopenia. Por lo tanto, la sarcopenia debe considerarse como un componente clave de la fragilidad.

→ Sarcopenia: Tratamiento

Comprender la fisiopatología y las características clínicas centrales de la sarcopenia es clave para desarrollar intervenciones efectivas. La investigación en esta área está aumentando rápidamente.

Las intervenciones para el tratamiento de personas mayores con sarcopenia deben realizarse desde dos perspectivas:

  • Abordar los componentes centrales del síndrome (la discapacidad de la masa muscular y la función).
  • Los resultados negativos de salud asociados.

Las estrategias actuales de manejo incluyen enfoques no farmacológicos y farmacológicos.

→ Tratamiento de la sarcopenia: Ejercicio físico

El ejercicio físico, solo o en combinación con intervenciones nutricionales, es el enfoque no farmacológico actualmente recomendado como tratamiento de la sarcopenia.

De hecho, el ejercicio físico, especialmente el entrenamiento de resistencia de alta intensidad:

  • Mejora la fuerza y ​​la masa de los músculos esqueléticos.
  • Contrarresta la disminución relacionada con la edad en el tamaño y la función muscular.

→ Precauciones: Posibles efectos adversos del ejercicio físico para mayores

Sin embargo, se debe señalar que la viabilidad, la sostenibilidad y la seguridad del entrenamiento de resistencia en personas mayores con sarcopenia requieren más estudios de investigación. Esto se debe especialmente a que los ejercicios de resistencia de alta intensidad:

  • Aumentan el riesgo de lesiones musculares y tendinosas.
  • Pueden producir dolor muscular y fatiga persistente post-ejercicio.

Estos síntomas (que también representan las características clínicas centrales del síndrome de sobreentrenamiento) deben evitarse en personas de edad avanzada, ya que pueden provocar:

  • Rendimiento motor reducido.
  • Cambios de humor.
  • Mala calidad de vida.

→ ¿Cómo planificar el entrenamiento físico para mayores con sarcopenia?

Como las personas mayores parecen preferir regímenes de entrenamiento sencillos y accesibles que sean fáciles de realizar en cualquier entorno, los programas de ejercicios basados ​​en el peso corporal para el entrenamiento de fuerza pueden ser preferibles a los programas que involucran aparatos de gimnasia.

Las recomendaciones actuales para la prescripción de ejercicio físico en personas mayores frágiles y con sarcopenia incluyen un programa equilibrado de ejercicios de resistencia y fuerza, realizado en un horario regular.

Se debe instruir a las personas mayores para que aumenten progresivamente la carga de entrenamiento hasta llegar a una intensidad relativamente alta, siempre adaptada a sus capacidades concretas.

→ ¿Cómo ganar masa muscular en adultos mayores?

Existen evidencias científicas crecientes de los beneficios de las diferentes terapias físicas para mejorar la masa y la fuerza muscular en ancianos con sarcopenia.

Entre estas terapias físicas efectivas destacan:

  • La estimulación eléctrica neuromuscular. Es decir, la aplicación de estímulos eléctricos intermitentes y de alta intensidad a la piel por encima de los músculos, con el objetivo principal de generar contracciones musculares involuntarias, con mayor frecuencia en condiciones isométricas tetánicas.
  • Vibración de todo el cuerpo mediante el uso de una plataforma oscilante vertical o giratoria como estímulo del ejercicio. Se utiliza mientras se realizan posiciones estáticas sostenidas o movimientos dinámicos.
  • Vibración muscular focal. Consiste en la aplicación de estímulos mecánicos a la piel sobre los músculos, con el objetivo principal de estimular los receptores cutáneos y subcutáneos sin desencadenar contracciones musculares visibles.

Sin embargo, la heterogeneidad de los datos científicos recabados con respecto a los paradigmas de estimulación adoptados y los protocolos de entrenamiento aún no permite conclusiones firmes para guiar las recomendaciones clínicas para la prescripción de fisioterapia en pacientes sarcopénicos.

→ ¿Qué suplementos tomar para aumentar masa muscular?

Los efectos del ejercicio pueden verse potenciados por una amplia variedad de otros tratamientos.

Entre ellos se incluyen los suplementos nutricionales que proporcionen una ingesta adecuada de:

  • Proteínas.
  • Vitamina D.
  • Nutrientes antioxidantes.
  • Ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga.

→ Sarcopenia: Tratamiento farmacológico

Con respecto a los fármacos, todavía no se han aprobado medicamentos para el tratamiento de la sarcopenia.

Una reciente revisión general de revisiones sistemáticas y metaanálisis concluyó que solo dos intervenciones farmacológicas pueden justificarse en la práctica clínica diaria para mejorar la masa muscular y la función en pacientes sarcopénicos:

  • La vitamina D, especialmente en mujeres mayores.
  • La testosterona en hombres mayores con bajos niveles de testosterona y debilidad muscular.

→ REFERENCIAS


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